miércoles, 14 de septiembre de 2011

La efemérides


Me decido. Lo voy a hacer. Voy a celebrar el primer año de Impoético en este espacio. Saludo a quienes pasaron por aquí: un saludo muy afectuoso. El contador marca más de 4000 visitas. La mayoría son mías porque no supe desactivar el recuento de mis propias entradas. Y vengo a menudo, con impaciencia, a ver si he escrito algo nuevo y a llevarme una lógica decepción. Porque no hay duendes. Aunque sí hay ogros: según las estadísticas, en segundo lugar y detrás de mí en número de visitas, han aparecido numerosos navegantes buscando al ogro más famoso de Dreamworks que ofrecía globos en forma de sapo y serpiente a su novia. Vienen atraídos por la foto que puse el jueves, 4 de noviembre de 2010, de los ogros verdes con orejas trompeteras. Una imagen que copié de una Web. Ni es original ni la mejor que aparece en el buscador. A quienes vienen por lo de los ogros y los globitos también les saludo y les pido disculpas si no encontraron lo que buscaban. Entre mis mejores intenciones de este septiembre apuntaré: “cambiar la foto de los ogros famosos por otra original”. No quiero escribir los nombres de los ogros porque atraería a más buscadores de globos y multiplicaría mi estadística fraudulentamente.

Este 14 de septiembre seguro que cumplen años otros amigos, o conocidos o personajes ilustres. Pero no los tengo anotados. Mi agenda es un desastre y el Facebook no me advierte de ninguno. La Wikipedia Efemérides señala unos cuantos. Encuentro interesante este dato: hoy cumplen años Renzo Piano, Mario Conde y Malena Gracia. Felicidades.
Me entristece recordar a los que hoy cumplirían pero ya no cumplen; como a mi tío Francisco: mi tío favorito y mi padrino. Y hoy también quiero señalar que mañana mi padre cumpliría años. Hace seis años que dejó de cumplirlos. Ni cumple hoy ni cumplirá mañana, pero yo lo señalo ahora porque marco las efemérides donde me da la gana; porque esto de las efemérides no es más que un juego de casino, como el de la ruleta, con sus 365 casillas o 364 los años bisiestos, en el que la casa hace trampa si quiere desplazando la bolita una casilla más atrás.
Entre los famosos, quizás ya sepan que Amy Winehouse no cumplirá hoy 28 años, y dicen que se va a hacer coincidir su cumpleaños con la publicación del dueto completo que gravó con Tony Bennett y también con un acto que consiste en presentar una fundación que lleva su nombre. Aún a riesgo de ser pesado, recuerdo aquí su ya no cumpleaños porque el Bonus CD que acompañaba al “Blak to Black The de luxe Edition” es el disco que más ha sonado en mi radio casete JVC con lector de CD, mientras escribía, publicaba o visitaba esta impoética. Un CD que empieza por “Valerie”, y termina con “Love is a losing game –original demo”; un disco que he sacado poco del lector porque, ¿para qué cambiar algo que me gusta?, y porque el viejo aparato JVC, que compré hace un porrón de años en la FNAC de París y que suena de maravilla, se ha vuelto cascarrabias y no le gusta que le importune cambiando los discos, y cuando lo hago se hace el remolón y los lee como quiere. Además, tiene su corazoncito de viejo choco y no le ha sentado nada, pero nada bien, la muerte de Amy Winehouse. Ya no lee bien ni el disco Bonus CD que acompañaba al “Blak to Black The de luxe Edition”. Se atraganta a la mitad de “Valerie”, empieza a hipar y a sollozar y lo tengo que apagar, darle palmaditas y ánimos para que empiece de nuevo; entonces se tranquiliza y vuelve a sonar como en sus mejores tiempos, como sonaba en París cuando le ponía discos de los Ramones a todo volumen y mi vecino afrofrancés armario negro de cuatro puertas aporreaba la pared, y entonces yo, que prefería conservar una razonable simetría en mi cara y todas mis extremidades en su sitio, cambiaba a los Ramones por Milton Nascimento, o por Satie, hasta que el vecino armario de cuatro, qué digo de cuatro, de seis puertas, se dormía, y a la mañana siguiente me sonreía cuando nos cruzábamos por la escalera. Como les cuento, mi achacoso aparato musical portátil sonaba entonces de maravilla, ahora también aunque sólo cuando quiere.

Un apunte histórico para terminar: el 14 de septiembre de 1812, las tropas de Napoleón llegaron hasta Moscú y encontraron la ciudad vacía e incendiada; regresaron a Francia, y en el camino, el frío, el hambre y los cosacos les dieron una tunda soberana. La toma de Moscú fue una victoria pírrica para los franceses, o algo peor.

Me despido. Muchas gracias. Hasta pronto. Aprovecha el momento. Carpe diem. Cabe canem.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Salí a por colonia - compré libros



Ayer fui a por colonia y compré dos novelas. Hoy las comparo, me las llevo a la cara, me introduzco entre sus páginas e inspiro con los ojos cerrados. La primera, “El talento de los demás”, desprende un aroma dulce y sintético, es un olor familiar, a septiembre, a vuelta al colegio, a estrenar libros de texto con papel satinado y cubierta plastificada. Las hojas de esta edición me acarician las mejillas con imprevista sensualidad. “Body Art”, la otra novela, no es sensual, el papel es rugoso y huele poco. Debo respirar dos veces, apretar la nariz contra el reverso del lomo, noto un olor a algodón, a pasta seca, a macarrones, a semillas o a cereales. Apenas aprecio la tinta ni la cola. Me queda un rastro amargo, diría que es achicoria pero no me ha resultado fácil la cata, voy a necesitar un cursillo.
Providencialmente, el librero ha dejado caer un panfleto publicitario de actividades en la bolsa de plástico junto a las novelas y la factura que siempre exijo para desgravarme el IVA. “CÓMO LEER UNA NOVELA”. Taller semestral de literatura. Lunes de 19,30 a 21,30 h. Del 17 de octubre de 2011 al 26 de marzo de 2012. Temario: el punto de vista, la percepción narrativa, la otredad, el lenguaje literario, novelas mal escritas, el tono, la estructura, la historia, el mecanismo causa efecto, la historia no lo es todo, la calidad de la novela, lo kitsch, cuando el efecto se impone, los referentes, los tres planos de intervención, biográfico, social y metaliterario, la cosmovisión del escritor, el pacto de la ficción, la selección y estilización del mensaje, novela y posmodernidad, metaliteratura, alta y baja cultura.
El temario no comprende cotejar tablas de aromas ni otros adiestramientos para un sommelier literario. Deberé esforzarme más, proseguir con mi autodidactismo nasal. Desde que agoté mi último frasco de “L’EAU D’ISSEY POUR HOMME” –“L’EAU D’ISSEY POUR CRAPAUD” aún no existe–, sólo uso un desodorante neutro, libre de alcohol y de aluminio. Me estoy volviendo inodoro,  a un paso de incoloro, de alcanzar la pureza de un excremento daliniano.

Balance económico
  • “L’EAU D'ISSEY POUR HOMME”, Issey Miyake, frasco de 125 ml.: 57,60 euros.
  • “Body Art”, Don DeLillo, editorial Seix Barral, 142 páginas: 17,00 euros.
  • “El talento de los demás”, Alberto Olmos, editorial Lengua de trapo, 318 páginas: 20,90 euros.
  • Las dos novelas me costaron 37,90 euros; no compré el fraso de colonia: ahorré 19,70 euros.
Notas
  1. La editorial “Seix Barral” advierte en la página de créditos: “El papel utilizado para la impresión de este libro es cien por cien libre de cloro y está calificado como papel ecológico”. Esto justificaría su baja intensidad aromática. Por otra parte, sospecho que el propio nombre de la editorial “Lengua de trapo” ha podido conducirme hasta un momento de la infancia.
  2. “Crapaud” significa “sapo”.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Aviones

Mister Kapoor & Co. miraban desde lo alto, ¿ya se habrán ido?

Del 13 de julio de 2011 en la provincia de Cáceres. Mis vecinos de este verano.
 

martes, 23 de agosto de 2011

Me apetece mezclar las churras con LAS MENINAS



https://m.youtube.com/watch?v=d88axaO7SV0



Ayer reclamé en la librería un libro que encargue hace semanas: “Carl Seelig, Paseos con Robert Walser”. Hacía tiempo que el libro había llegado y seguía reservado. El aviso no me llegó porque bailaba una cifra de mi número de teléfono, apuntaron 62 en vez de 26.
En la primera página, Seelig cuenta el viaje de su primera visita a Walser en el sanatorio de Herisau el 26 de julio de 1936.
“Ese domingo viajé, temprano, de Zurich a St. Gallen, callejeé por la ciudad y escuché en la colegiata el sermón dedicado al “despilfarro del talento”.”
Me apetece mezclar las churras con Las Meninas. He escrito bien: con Meninas. Mezclar churras con Meninas y no con merinas es más parecido a lo del culo con las témporas para hablar del talento. ¿Qué demonios es un talento? Hoy se cumple un mes del gran disgusto. La mala noticia salió en los telediarios de todo el mundo, llegó solapada por otra tragedia, la masacre de Noruega, pero el disgusto fue supino. Qué importaba esa chorrada de que muere una estrella y nace un mito. Este mes se han sucedido algunas informaciones raras. Han robado una libreta con sus canciones. Desplegó su último talento en una libreta, es algo que hacen los cantantes, no sé, no parece que escribiese también en un ordenador; como Bolaño y su ordenador inagotable, que se ha desvelado como el último gran talento escritor: el ordenador, el disco duro del ordenador de Bolaño que comparte méritos literarios con el baúl de los cuadernos escritos a mano en la etapa preinformática del chileno. Hemos visto una foto muy rara de guardaespaldas velando y posando con la caja de cenizas de la cantante. Hemos oído muchas, muchísimas alusiones al talento, muchos sermones sobre un talento desperdiciado, o derrochado o despilfarrado. Sobre un talento caprichoso, becario y vanidoso escribió Robert Walser un cuento con final feliz: el talento encuentra sitio, madura, crece y se vuelve generoso. Robert Walser también creció, llegó a anciano y tuvo la bella muerte de poeta que una vez describió: sobre la nieve, arropado por las nubes, por un sol tenue y el rumor del viento entre los árboles que me imagino de hoja perenne y no me quiero imaginar qué arropaba a Amy Winehouse el pasado 23 de julio; sólo espero ese reggae que nos han contado ahora que gravó en una isla del caribe. Espero ese poco más del talento derrochado, y espero que los productores no lo desperdicien.
“Amy, no morirás, nos quedan tus canciones”, escriben algunas almas compungidas. “Y una mierda”, pienso yo. Los artistas mueren. Se mueren los arquitectos, se mueren los pintores, y menos mal que también se mueren los escultores del acero corten y hojas de lata. Se murió la cantante excepcional, de éxito arrollador, que escribía canciones en una libreta. Todos se mueren menos los realistas, según parece. Queda su realismo pacato y rencoroso. Por eso el mundo es cada vez más feo. Como un museo.

Foto de Diario de Noticias. Fotógrafo Unai Beroz.
(Mientras no me lo impidan, agradezco la estimable colaboración involuntaria).
 


jueves, 11 de agosto de 2011

El oficio de vivir

Por ahora Vila-Matas no va ser el amigo desesperado porque, ocho líneas más abajo, el amigo desesperado es Cesare Pavese.
“Me pregunto ahora por qué diría ayer que no sintonizaba con Pavese si es mi sombra, si soy yo, si es mi lector, si es el amigo desesperado que siempre va con nosotros los enfermos de literatura, que estamos en permanente lucha contra la desesperación y la derrota.”
También lo leí ayer, pero entonces sonó el timbre del portero automático y me invitaron a salir de excursión a San Juan de Luz. Recordé que, en el centro de la nave de la iglesia de San Juan de Luz, navega suspendido un barco de vela y vapor. Salí pitando. Con lo puesto, la cámara de fotos y la cartera. La nave en la nave es un exvoto cuya historia desconozco. Por eso cargué con la cámara. La cartera sirvió para degustar vino, pescado, y comprar algunos libros.